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“LUPITA MIENTE… PROTEGE A ALGUIEN MUY CERCANO”

El drama de la marchista Lupita González se torna más oscuro para la deportista. El jueves 2 el Tribunal de Arbitraje del Deporte ratificó la suspensión de cuatro años porque la subcampeona olímpica no pudo demostrar su inocencia en el dopaje por trembolona. El viernes 3 la mexicana dio una conferencia de prensa vía remota en la que acusa a sus exabogados Luis Fernando Jiménez y Víctor Espinoza de haberle aconsejado mentir para tratar de librar la sanción. En entrevista con Proceso, Jiménez habla sobre la estrategia fallida y esboza el posible origen del dopaje.                                                                                  

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El abogado Luis Fernando Jiménez, quien en primera instancia representó a la subcampeona olímpica Guadalupe González Romero tras haber dado positivo por trembolona, ahora la acusa de mentirosa. Según el litigante, la explicación de la atleta sobre la presencia de esa sustancia en su cuerpo es falsa; en realidad, dice, ella está encubriendo a la persona que le ocasionó el dopaje.

El jueves 2 el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) confirmó la suspensión de cuatro años que la Unidad de Integridad del Atletismo (UIA) le impuso a González en mayo de 2019. En el laudo declaró improcedente la apelación e indicó que el dopaje “fue intencional”, ya que la atleta no pudo demostrar cómo entró la trembolona en su cuerpo.

El fallo también indica que la apelante no presentó pruebas que permitan concluir que consumió involuntariamente la trembolona por la ingesta de carne contaminada, como ella alega, y que su versión “carece de credibilidad” por presuntamente haber mentido y fabricado evidencia.

Tras el fallo, González y los abogados que llevaron su caso ante el TAS, los colombianos Andrés Charría y Víctor Delgado, ofrecieron una conferencia de prensa en la plataforma Zoom en la cual insistieron en que ella no se dopó; la trembolona, dijeron, entró en el cuerpo de la atleta por haber comido en un puesto callejero “tacos de longaniza y de mixiote” y que los responsables de la sanción son los primeros abogados, por la mala estrategia de defensa en el juicio ante la UIA.

En entrevista con Proceso, Luis Fernando Jiménez asegura que ya es tiempo de que se sepa la verdad y que si él y sus colegas presentaron pruebas y testigos falsos fue porque había que construir un caso alrededor de la mentira original de la atleta, quien por escrito le dijo a la UIA –el tribunal disciplinario de la Federación Internacional de Atletismo (antes IAAF, ahora World Athletics)– que comió 200 gramos de picaña, filete con verduras y cinco tacos al pastor con piña.

“Cuando nosotros recibimos el asunto ella ya había declarado eso. Lupita me confirmó que lo declaró por recomendación de una persona de la Conade, el doctor (Juan Manuel) Herrera (director del Comité Nacional Antidopaje), pero que ella no había consumido carne de res porque no forma parte de su dieta normal. Ella me dijo que fue lo único que comió; y, porque no había otra cosa, fueron tacos de longaniza en un puesto (Las Güeras) cerca del Centro Ceremonial Otomí.

“Ella encubrió ahí a Herrera y, por lealtad, nos pidió que no hiciéramos público que fue el doctor quien le recomendó eso. Nosotros hicimos la defensa con base en el consumo de carne de res, aunque no es verdad que comió carne. Me confesó que (Herrera) le aconsejó decir eso porque antes una tenista (Marcela Zacarías) fue absuelta por comer carne con trembolona”, explica Jiménez.

–Entonces, ¿la mentira original es que ella no comió picaña, filete ni tacos al pastor?

–Sí. Nosotros no le recomendamos que dijera eso. Y en su segunda defensa, ya ante el TAS, dijo que comió tacos de mixiote. Los abogados colombianos también la defendieron con base en mentiras. Si ella hubiera dicho la verdad sobre cómo entró la sustancia a su cuerpo, hubiéramos tenido otra manera de defenderla. Si ella hubiera declarado que tomó algo por recomendación de un tercero, reparte la culpa. Yo en varias ocasiones le pedí que me dijera la verdad de como entró la sustancia y siempre dijo que desconocía la forma.

“Entonces, ella es responsable de que la sustancia esté en su cuerpo, así como nosotros somos responsables de haber establecido una defensa para demostrar que su mentira es verdad: si no consumió picaña ni el filete ni los tacos al pastor, había que ver de qué forma demostrábamos que sí los consumió.”

“Me faltó carácter”

Jiménez admite que se atreve a hacer estas declaraciones debido a los señalamientos directos que González y sus abogados hicieron durante la conferencia de prensa del viernes 3, donde lo fustigaron a él y a su socio por haber fabricado pruebas y haberle pedido a la atleta que mintiera.

“Los primeros abogados (Luis Fernando Jiménez y Víctor Espinoza) no son especialistas en dopaje, ese es el precio que estoy pagando. No lo quería decir, pero tuve muchas diferencias con eso. Se me hizo ver que era la única forma (de defenderse). Estoy muy arrepentida. Por mi inexperiencia y falta de coraje para defender mi verdad es por lo que estoy pagando ahorita.

“Me faltó carácter, y a pesar de que muchas personas no querían que dijera lo que había pasado, porque no era creíble, inventar algo salió peor. Yo no di las ideas. No me pusieron una pistola en la cabeza, pero creí en ellos (en los abogados)”, confesó González en la conferencia.

“Jamás, lo digo categóricamente, jamás se negó a ninguna de las situaciones que le propusimos. Jamás hubo un no de Lupita respecto al procedimiento que seguimos”, enfatiza Jiménez.

Y agrega: “El caso se inició con una mentira y sigue con mentiras. No conocemos la verdad de este caso que comenzó con su dopaje por trembolona. Hablar de las mentiras posteriores es quitar la atención de lo verdaderamente importante, que es saber cómo llegó la sustancia a su cuerpo, porque está claro que no fue por el consumo de carne. Todo esto se ha generado con la intención de desviar la atención y ha funcionado porque todos se quejan de la defensa, pero nadie le dice a Lupita que diga a quién protege”.

Para emitir el laudo, el panel de tres árbitros del TAS tomó muy en cuenta el testimonio de la profesora Christiane Ayotte, directora del Laboratorio de Montreal, acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), quien señaló que la cantidad de trembolona que se encontró en la muestra de orina de González (1 nanogramo) no corresponde al consumo de carne.

Ayotte refirió también que este esteroide no sólo se utiliza para crear masa muscular, sino que favorece la recuperación de los deportistas.

“Sólo ella y su entrenador conocen sus cargas de trabajo, si había sido exigida de forma excesiva. Ella tomó algo, un suplemento contaminado quizá, y no sabía. Esa es mi hipótesis. Estoy seguro que ella por su voluntad no lo hizo, esto fue obra de alguien que –no podría decir que dolosamente– por ignorancia le dio algo que tenía la sustancia que le provocó el dopaje.”

–¿A quién está protegiendo?

–No sé. Si tuviera que analizar conductas y situaciones, creo que está protegiendo a alguien muy cercano a ella. Yo no conozco a alguien más cercano a ella que su entrenador.

–¿Consideraron como eje de la defensa presentar una muestra de su cabello para que se analizara?

–Sí, por supuesto.

–¿Por qué no lo hicieron?

–¿De verdad me pregunta eso? ¿Por qué cree? Si hubiéramos estado seguros de que la contaminación fue por carne lo hubiéramos hecho. La prueba de pelo hubiera desnudado la realidad de que no fue por carne –dice Jiménez.

El caso de Zacarías

En 2018, meses antes que González, la tenista potosina Marcela Zacarías dio positivo por trembolona. La cantidad que el mismo Laboratorio de Montreal encontró en su orina fue 0.6 nanogramos. La deportista estuvo suspendida mientras sus abogados, Alejandro Campos y Alejandro Domínguez, llevaron a cabo el proceso de defensa.

Los especialistas en derecho deportivo internacional enviaron muestras de cabello de 8.5 centímetros de longitud a un laboratorio en Cardiff, Reino Unido, que confirmó que entre el 21 de mayo y el 19 de agosto no se encontró la presencia de esa sustancia.

“La profesora Christiane Ayotte estuvo de acuerdo en que 0.6 ng/ml era tan menor que lo más probable era que la sustancia apareció en su cuerpo por comer carne, que por otra razón. El grado de culpabilidad de Marcela por comer carne (en un hotel en Metepec, Estado de México) era mínimo, no podía comer en otro lugar porque estaba concentrada ahí para un torneo”, explica Alejandro Campos.

El caso de Zacarías lo resolvió la Federación Internacional de Tenis a la que se le presentaron las evidencias. “La WADA tuvo el poder de apelar la decisión y no ejerció esa facultad”, añade Campos.

Consultado por Proceso, el doctor Juan Manuel Herrera niega que él le haya dicho a la marchista que declarara que comió picaña, tacos al pastor y filete. Reconoce que González sí pidió una cita con él como titular del CNA, tal como lo hacen todos los deportistas que enfrentan un problema por dopaje.

“Se presentó con Daniel Moncayo (metodólogo) y con Esteban Santos (entrenador). Lo único que se le dijo de manera técnica, igual que a cualquier deportista, es que ante un Resultado Analítico Adverso es que el artículo 8 del Código Mundial Antidopaje señala que tiene derecho a un juicio justo y a una audiencia lo más pronto posible.

“Yo no sabía la cantidad que tenía porque nunca tuve en mis manos el expediente, así que no pude haberle dicho que dijera que fue la carne. Le avisé que contestara rápido a la IAAF porque, de no hacerlo, es aceptar la culpa”, detalla Herrera.

–¿Usted no le dijo específicamente que escribiera tacos de pastor, picaña y filete?

–No. Los tacos al pastor son de cerdo, es otro tipo de ganado. Es hasta de sentido común y de conocimiento general.

–¿Suena real que en los tacos de longaniza o de mixiote estuviera la trembolona?

–Habría que hacer un estudio como el que hicimos con el clembuterol para, con evidencia científica, decir si esa carne lo tiene o no. Es real que en México, así como en otros países, se usan legalmente sustancias como la boldenona, la ractopamina y el zilpaterol para engordar el ganado. Se tendría que hacer una investigación para saber cuándo se le suministra la sustancia al animal antes del sacrificio, cuándo comió la carne el atleta, qué cantidad, cuántas horas después se tomó su muestra de orina.

–Si el Código Mundial Antidopaje establece que los deportistas son responsables de lo que entra en su cuerpo, ¿ellos deben cuidar celosamente lo que comen y lo que beben y no consumir alimentos donde sea?

–Exactamente. Se llama responsabilidad objetiva y está en el artículo 2.1. El deportista mexicano tiene la obligación de informarse y todo está en la página de la Conade, en el minisitio del CNA. La información es pública y está disponible. El deportista de alto rendimiento tiene la obligación de conocer la normatividad antidopaje.

Las descalificaciones de González

Daniel Moncayo, quien ya no trabaja en la Conade, confirma a esta reportera la veracidad de las palabras de Herrera. Precisa que el encuentro duró máximo 10 minutos, que notó “poco interés” del doctor en el tema y que hablaron de que un suplemento o un medicamento podrían ser la causa, para que ella pudiera mandar una explicación a la IAAF.

González también señaló a la Conade como la responsable de haberle recomendado a los primeros abogados como “los mejores” y que podrían sacarla del problema. La atleta se quejó de su falta de experiencia en casos de dopaje.

Aunque se rehusó a decir el nombre de la persona que se los mandó, sí dijo que la contratación se realizó en las oficinas de la dependencia federal del deporte, a donde acudió con su entrenador y que estuvieron los abogados y “gente de Conade”.

“Esa es una absoluta mentira, jamás tuvimos una reunión en la Conade. Todas las reuniones fueron en mi despacho o en el de mi socio. Las únicas reuniones fuera de ahí fueron en dos ocasiones en la Secretaría de Marina y ella no estuvo presente. Está mintiendo. Si Conade nos recomendó yo no lo sé. A mí me buscó mi socio y me dijo está el caso de Lupita, vamos a llevarlo juntos. Él se encargó del tema monetario. Él me invitó”, asevera Jiménez.

Desde el 26 de junio de 2019 el despacho de abogados Espinoza Martínez le requirió a González un pago de 417 mil pesos más IVA por concepto de adeudo de honorarios. Como incumplió, las partes están en un litigio civil, puesto que la atleta no está dispuesta a pagar por el daño que le causaron.

En tanto, la Conade deberá dar de baja del fideicomiso Fondo del Deporte para el Alto Rendimiento tanto a González como a Santos, quienes reciben un apoyo mensual ordinario de 81 mil pesos y 58 mil pesos (menos impuestos), respectivamente.

De hecho, desde que en noviembre de 2018 la atleta fue notificada de que falló el control antidopaje, la Conade, según la reglamentación, debió haber retirado ese apoyo.

Por su parte, la Secretaría de Marina (Semar), donde González ostenta el cargo de teniente de fragata, respaldará por completo a la atleta y a su entrenador. Los dos mantendrán sus salarios de 23 mil pesos mensuales, así como los beneficios de atención médica para ellos y sus familiares.

“Mientras esté cumpliendo su sanción la Semar no la va a abandonar. No la vamos a dar de baja ni a correr. Ella es un miembro de la institución, así como celebramos sus triunfos también la vamos a apoyar. Si se equivocó o no, no sé; ella dice que no, que fue un error en la defensa. La institución la va a apoyar”, señala el capitán Érick Pérez Caballero.

El titular de la Unidad de Historia y Cultura de la Semar, de la cual forma parte González, determinará qué horarios administrativos cumplirá la atleta o si sólo se dedicará a entrenar rumbo a los Juegos Olímpicos de París 2024.

El 18 de noviembre de 2022 terminará la sanción de cuatro años de Guadalupe González, que para entonces estará a punto de cumplir 34.

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